Reclaman mejoras laborales y denuncian que, pese a los graves incendios, hay en Aragón 45 efectivos menos que en 1984
Agentes forestales, en la base de Teruel Blancos del Coscojar.
Igual que la Policía Nacional, la Guardia Civil o los bomberos. Los agentes para la Protección de la Naturaleza (APN) en Aragón han dado un aldabonazo y piden ser reconocidos como un cuerpo específico en la Administración autonómica, con una ley y presupuestos propios, posibilidad de promoción interna, división en especialidades, escala jerárquica y una carrera universitaria definida.
Así lo explica el presidente de la Asociación de Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón (Aapna), José Matute, quien reivindica la importancia de la labor que desempeñan estos efectivos en el cuidado del medio ambiente y que incluye la extinción de incendios –con riesgo para su vida–, la lucha contra el furtivismo y la atención a emergencias. "No estamos en el lugar que merecemos", subraya el representante del colectivo, quien recuerda que en Cataluña, Madrid o Andalucía, ya constituyen un cuerpo especial con posibilidad de ascenso en la función pública.
Ahora, lamenta Matute, todos los agentes forestales pertenecen al grupo C de funcionarios, sin posibilidad de subir a otros niveles, con una escala básica que distingue solo entre coordinador autonómico, coordinador provincial y agente, con escasa remuneración por estos cargos y con muy poco reconocimiento en su autoridad. En cada provincia, los agentes dependen del director del servicio provincial de Medio Ambiente de la DGA, lo que, a su juicio, supone "descoordinación".
La Aapna pide al Gobierno aragonés la creación de una ley autonómica que contemple los avances estructurales que reclama el colectivo. Según la asociación, esta evolución se traduciría en mejoras en las condiciones de trabajo de los agentes y, a la postre, en beneficios a la sociedad.
Más plazas
La organización denuncia que hay 45 efectivos menos en Aragón de los que había en 1984, cuando se traspasaron las competencias del Estado a la Comunidad Autónoma. Si entonces había 405 agentes, hoy son solo 360. Alerta la entidad de que a corto o medio plazo se jubilarán en el territorio 82 trabajadores, por lo que, frente a las 10 plazas que se van a ofertar para 2026, "sería necesario sacar a concurso más de 100".
"Nos vemos desbordados de trabajo, con el agua al cuello al tener un montón de funciones y un ecosistema sobre el que se practican muchas actividades profesionales y de ocio", explican. La organización denuncia que el pasado agosto algunos agentes realizaron 20 guardias de 24 horas.
La Aapna se queja también de la falta de centros de trabajo en buenas condiciones. "Por lo general, estamos en naves que ceden los ayuntamientos para guardar los vehículos, con un cuartucho que no tiene ducha ni un triste vestuario, ni tampoco un lugar adecuado en el que poder reunirnos", explica José Matute.
El envejecimiento de la flota de vehículos –con coches que superan los 400.000 kilómetros–, la ausencia de una imagen corporativa reglada o la carencia de medios de protección y defensa personal, especialmente en servicios de antifurtivismo, son otros problemas que ponen sobre la mesa.
La DGA, abierta a avances
Desde el Departamento de Medio Ambiente de la DGA, del que dependen los agentes forestales, señalan que ya se está trabajando en la redacción de una ley autonómica que contemple la reforma de la organización de este colectivo, si bien admiten que aquellos aspectos más concretos están todavía "en estudio". Las mismas fuentes oficiales destacan que el Gobierno aragonés "está abierto a mejorar todas las condiciones laborales que sea posible". Añaden que desde el inicio de la actual legislatura, la DGA ha mantenido un estrecho contacto con los agentes forestales para la elaboración de dicha ley autonómica.
Sin embargo, el borrador de esta ley no convence a la asociación de agentes forestales. "Solo nos ofrecen mínimos sin cambio de grupo C –asegura Matute– y especialidades sin remuneración; eso no es lo que perseguimos". "Queremos ser dueños de nuestro propio Cuerpo de Agentes y no estar gobernados por técnicos que no forman parte del colectivo", añade el presidente de la asociación, quien remarca que "el paradigma del cuidado del medioambiente ha cambiado y Aragón no puede quedarse atrás respecto a otras comunidades".
No hay comentarios:
Publicar un comentario